lunes, 28 de febrero de 2011

Deidara: ¿Que es Arte?

Este es un Fan Fic que hice ya hace mucho tiempo. Lo conservo en su forma original, es decir, con todos los errores ortográficos; ya que el documento está en formato de lectura y no puedo corregirlo...
 
Deidara: ¿Qué es arte?
1.         La voz de mi ángel.
                                                                                                    
Me encontraba yo en medio de un trance, mi arte iba en decadencia cada día, pero aun así me dirijo a esa aldea, la aldea de la hoja. El viento es muy fuerte, apenas y puedo avanzar, la arena penetra mis ojos azules y el viento azota violentamente mi dorada cabellera, pero levanto la mirada, visualizo mi horizonte y veo un bosque, me pregunto a mi mismo con elocuencia:-¿Será un espejismo o un rayo de luz cae del cielo para ayudarme en mi viaje?-. Después de reflexionarlo bien, decido entrar.

En medio de ese hermoso, frondoso verde, la humedad refresca mi rostro, pero... de pronto escucho un ruido. Rápidamente busco un kunai y me preparo para atacar. Me oculto muy bien entre los arbustos, pero algo sale mal. De pronto ciento que dos colmillos se aferraron a mi muslo izquierdo, mi vista se torna borrosa y la oscuridad me invade. El ruido se hace más y más fuerte, pero escucho atentamente. No era un ruido después de todo, era la melodía del paraíso. No lo puedo evitar pero me levanto con la poca fuerza que me queda y me paro enfrente del poseedor de tan bella voz; era una mujer. Sus ojos plateados llevaban toda la ternura de una pequeña niña, su piel blanca parecía un manto suave en el que yo quería acurrucarme como un niño, su nariz era delgada y algo alargada y sus labios, esos labios pintados con el rosa de la pasión. Su figura era perfecta, era un ángel caído del cielo mismo.

Mis fuerzas se agotaron y las abrazadoras llamas del venero en mi sangre quemaban mi existencia. Sentía como cada segundo era el último, el tiempo parecía eterno en ese momento en que caía en los brazos de ese ángel. Quería que  ese momento fuera eterno, de cierta forma, ese aroma dulce me recordó a las hermosas flores de sakura que había cerca de mi casa. La oscuridad me envolvió, estaba flotando en un valle de oscuridad y mis recuerdos fluían en un mar de lamentos, esta era mi hora.

-Ugh... ¿Dónde estoy?- me pregunté a mi mismo mientras me levantaba lentamente, abrí mis ojos y muy gozoso sonreí, estaba vivo; pero no por mucho tiempo. Alguien me sujetó fuertemente de mi cabellera, me apuntaba con un kunai muy firmemente  y me dijo muy valientemente: -Eres un ninja perdido de entre las rocas, ¿Qué buscas en la aldea de la hoja?-. Esa voz, era la misma que había escuchado antes.
-Suelta esa arma, es muy peligrosa en manos equivocadas.- le dije a esa mujer mientras la tomaba fuertemente de su camisa y la arrojaba al suelo. Tomé rápidamente el kunai y lo guardé. Me agaché para ayudarla, pero cuando tomé su brazo se desvaneció.
-Bunshin no jutsu, eh- dije en voz alta mientras trataba de localizar a mi enemiga angelical. En eso sentí como otra vez me amenazaban con un kunai desde atrás.
-¿Quién eres?- me preguntó mientras bajaba lentamente el kunai. Como deseaba que su guardia la bajara también y se diera cuenta que yo no era un enemigo.
-Mi nombre es Deidara, soy un ninja perdido de la aldea oculta entre las rocas, vengo a Konoha  a vender mi arte y buscar artes nuevos, pero al parecer ya lo encontré- le dije de la forma más coqueta que pude para dar una buena imagen ante esa escultura de mujer. -¿Y tu quién eres?- le pregunté atrevidamente mientras me volteaba en dirección a ella. No lo había notado la primera vez que la vi, pero tenía una cabellera plateada muy extensa y hermosa; de ahí provenía el aroma a flores de Sakura.

-Eres muy atrevido, pero no creo que seas peligroso, yo soy Hyuuga Akari, soy una jounin de la aldea de la Hoja, es un placer conoceros Deidara-sama.- dijo esa joven que aparentemente ya se había acostumbrado a mi presencia. De pronto me acordé de lo ocurrido, una víbora me había mordido y creí que iba a morir, pero aparentemente esa dulzura de mujer me había salvado.
-¿Qué ocurrió después de que me desmayé?- pregunté a esa joven mientras me sentaba en una roca.
-Bueno, te desmayaste en mis brazos. Al principio pensé que eras un pervertido, pero luego vi que estabas sangrando y te traje a este río; lavé tu herida, coloqué un poco de aceite de olivo alrededor de la herida, traté de extraer la mayor cantidad posible de veneno y luego la vendé.- dijo Akari mientras se sentaba a orillas del rio y sacaba un pequeño pañuelo de su bolsillo y lo humedeció un poco.
-¿Extrajiste el veneno con tu... boca?- le pregunté dudoso e imaginándome esa escena muy difícil de creer.
-Bueno, se me hubiese sido muy difícil hacerlo con la nariz ¿no cree?- dijo sarcásticamente esa mujer que aparentemente tenía un alma de santa. Ella se levantó y con el pañuelo suavemente limpio mi rostro. Luego tomó mi mano y dijo:-Lo llevaré a la aldea, creo que se podrá quedar en mi casa un tiempo-.

Caminamos un poco en el bosque, ninguno dijo nada, ella me miraba detenidamente y parecía que se formulaban preguntas es su mente sobre mi. Yo en cambio, me imagina esos labios de rosa rosando mi piel desnuda, batallando contra ese veneno que por poco me arrebata la vida. Será este el verdadero arte, el arte de la explosión, no; el verdadero arte es la explosión de amor en el corazón.

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